5 formas de construir una gran relación con tu madre anfitriona

Las madres anfitrionas pueden ser una gran fuente de consuelo y consejo para los au pairs: la mayoría de las veces, conocen a sus hijos, su país y su hogar mejor que nadie en la familia. Durante tu estancia en Estados Unidos, las madres anfitrionas también pueden ser buenas amigas y confidentes. Ellas están allí para escuchar, guiar y disfrutar de cada pequeño momento que hará que tu estancia en el extranjero sea especial.

 

Queremos ayudar a que los au pairs construyan la mejor de las relaciones con sus madres anfitrionas, por eso hemos compilado las 5 mejores formas de crear un vínculo  duradero con tu “segunda mamá” en Estados Unidos:

 

1. Invertir por anticipado 

 

La construcción de una relación sólida comienza con el proceso de entrevista. Para empezar, es muy importante que tomes el tiempo para conocer a tu potencial madre anfitriona, porque eso ayudará a crear una base sobre la cual los dos pueden crecer juntos. Recomendamos tener por lo menos 3 entrevistas con la familia en las primeras etapas de matching, ¡y te recomendamos usar la primera de ellas para decidir si te gusta la familia o no! Hazte estas preguntas: “¿Hay coincidencia de personalidad? ¿Quieren vivir juntos? ¿Quieren cenar juntos cada noche durante un año?” Si la respuesta es sí, entonces es momento de empezar a pensar en la segunda y tercera entrevistas, en las que podrás conocerles aún mejor.

 

Ten en cuenta que pasarán semanas -o meses- antes de que llegues a Estados Unidos y conozcas oficialmente y en persona a tu madre anfitriona, por lo que es especialmente importante que mantengan el contacto y sigan conociéndose. ¡Cuanto más te comuniques, más cómodo te sentirás cuando aterrices y llegues, por fin, a tu segundo hogar! El objetivo es que cuando te den la bienvenida al hogar no sientas que tu madre anfitriona es un extraño. Cuando les conozcas a ella y al resto de la familia, ¡querrás estar a la altura de las circunstancias!

 

2. Comunicarse de manera abierta

 

Una comunicación honesta y frontal es fundamental para tener una relación cercana con tu madre anfitriona. Es muy importante que puedas compartir tus opiniones  con tu madre anfitriona. Recuerda que tu familia anfitriona debe darte una respuesta honesta a cambio. También debes tener en cuenta que nadie lee la mente a nadie. Para crecer y mejorar en tu papel y tus responsabilidades como au pair, debes estar dispuesto a comunicarte con tu madre anfitriona a diario y de manera sincera y abierta.

 

Es especialmente importante hablar con tu madre anfitriona sobre lo que funciona y lo que no desde el principio y con frecuencia, de esa forma, la familia puede hacer cambios o hablar de cualquier cosa que deba ser abordada en el futuro. Si tienes alguna sugerencia sobre cómo podrías cuidar mejor a los niños, o ideas sobre cómo hacer que la vida sea más fácil en la casa para ti y/o la familia, ¡habla! Tu madre anfitriona te ha elegido por una razón y respeta tu opinión. Compartir tus pensamientos y sentimientos le agregará valor a la dinámica familiar y dará lugar a una mayor y mejor comunicación en el futuro. Hacer tu aporte desde el inicio te ayudará a establecer una rutina y un programa que funcione para todos, ¡y les preparará a ti y a tu madre anfitriona para un exitoso año juntos!

 

3. Planificar por adelantado 

 

Como au pair, tu primera y más importante responsabilidad es cuidar a tus niños anfitriones. Sin embargo, otra gran parte de la vida au pair es vivir la cultura americana y viajar por el país. Algo que puedes hacer para facilitar las cosas tanto para ti como para tu madre anfitriona es planificar tus viajes con anticipación . Si hay cosas que deseas hacer y lugares que deseas visitar, ¡sólo infórmalo a tus padres anfitriones! Lo más probable es que te apoyen, después de todo, ellos también están entusiasmados por compartir su cultura y país contigo. Si sabes con anticipación de un fin de semana o un mes específicos en que querrás tomarte un tiempo libre para explorar Estados Unidos, cuéntales lo antes posible. Eso les ayudará a encontrar una alternativa para el cuidado de los niños y te dará tiempo suficiente para planificar tus aventuras.

Muchas madres anfitrionas hacen todo lo que está a su alcance para ser flexibles con el programa, y para permitir que sus au pairs aprovechen cada oportunidad para tildar los destinos de su lista de viajes. Por supuesto que las madres anfitrionas esperan cierta flexibilidad a cambio en caso de que algo salga mal. Mostrar respeto mutuo por los horarios del otro ayudará mucho. Lo más importantes es hacer tu mejor esfuerzo para diseñar un horario que funcione para todos, y pensar con anticipación todas las cosas que querrás hacer como au pair, ¡y cuándo querrás hacerlas!

 

4. Pedir ayuda

 

Ser un au pair significa adaptarse a situaciones nuevas: no sólo te adaptarás a un país y una cultura nuevos, sino también a cualquier cambio o dificultad en el horario y la rutina de tus niños anfitriones a lo largo del año. El cierre de las escuelas, las actividades extraescolares, enfermedades, días de nieve, cada cosa pueden ser un obstáculo en los planes de un au pair o su familia anfitriona. La clave es pedir ayuda. Incluso el más preparado y experimentado de los cuidadores debe saber cuándo comunicarse y pedir ayuda. No temas ir con tu madre anfitriona, explicarle la situación y pedirle orientación sobre qué hacer. Ella agradecerá que lo hagas y estará lista para ayudarte y hacerse cargo.

 

Pedir ayuda va más allá de cualquier programa. Muchos au pairs piden orientación a sus padres anfitriones cuando deben ayudar a los niños con las tareas escolares. Tu madre anfitriona no quiere que sufras con los deberes de la escuela americana que no entiendes: ella preferirá que pases tiempo haciendo cosas que beneficiarán y enriquecerán las vidas de sus hijos. Y, por supuesto, casi todos los au pairs piden ayuda para desarrollar un estilo de vida americano propio. En un entorno extranjero como el que ofrece un país nuevo, es sumamente importante que te apoyes en tu madre anfitriona (¡y en tu padre anfitrión también!) mientras aprendes a vivir como un lugareño en Estados Unidos.

 

5. Divertirse

 

Por supuesto, como au pair trabajarás y cuidarás a tus niños anfitriones, ¡pero eso no significa que no puedas divertirte mientras lo haces! Puedes construir una relación feliz, afectuosa y duradera con tu madre anfitriona. Una buena relación madre/au pair significa preguntarse unos a otros sobre sus vidas y estar allí para disfrutar de los pequeños momentos juntos. También puede significar viajar juntos, ¡ya sea por la zona o de vacaciones a un lugar nuevo!

 

No obstante, ten en cuenta que tu familia anfitriona no puede ser 100% responsable de tu felicidad personal. Depende de ti buscar nuevas amistades, pasatiempos y experiencias. ¡Depende de ti encontrar las cosas que te gustan de Estados Unidos y hacerlas tan a menudo como sea posible! Parte de tener una gran relación con tu madre anfitriona es saber cuándo deben pasar tiempo juntos y cuándo no. Si quieres pasar las tardes con tus nuevos amigos au pair, ¡está bien! Tu madre anfitriona te apoyará para que te diviertas de la forma que elijas. La clave para tener un vínculo fuerte con tu madre anfitriona y el resto de tu familia anfitriona es encontrar el equilibrio justo entre disfrutar de la compañía del otro y mantener un respeto mutuo por las necesidades de cada uno. Quieres llenar tu tiempo en el programa au pair con recuerdos divertidos y duraderos: ¡tu madre anfitriona puede desempeñar un papel muy importante asegurándose de que disfrutes de una experiencia única como au pair!

 

¿Te interesa saber más sobre nuestras madres anfitrionas?

¡Mira la historia de Priya, madre anfitriona de Los Ángeles!

Cultural Care Au Pair
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¡Somos Cultural Care Au Pair! Creemos que el intercambio cultural hace del mundo un lugar mejor, por lo que nuestra misión de vida es ayudar a los au pairs a tener experiencias enriquecedoras en Estados Unidos. Cuando no estamos ayudando a au pairs a viajar, aprender, crecer y vivir la experiencia de su vida en USA, probablemente estemos comiendo chuches de todas partes del mundo y bebiendo muchas tazas de café.