Encontrar un nuevo hogar

Aprendiendo a aceptar el cambio y a mí mismo.

En Febrero de 2018, empecé a aplicar para el programa Cultural Care Au Pair, y desde entonces he visto casi todas los visuales de Instagram. Rápidamente me inspiré. ¡No miento si te digo que he soñado con ser una au pair desde entonces!

 

Aquí estoy ahora, con mi propia historia au pair.

 

¡Mi experiencia como au pair ha sido como una montaña rusa! He estado en Estados Unidos más de 9 meses y, sinceramente, no podría ser más feliz. Pero antes de alcanzar este estado de felicidad pura, definitivamente tuve algunos altibajos. Empecemos por el principio…

Llegué a Estados Unidos en Julio de 2018 y me cambió la vida. Me mudé con mi familia anfitriona en Rhode Island. A pesar de tener recuerdos increíbles de la hermosa y pequeña ciudad costera en la que vivíamos, rápidamente quedó claro que mi familia y yo no éramos una buena combinación. Volver al proceso de matching luego de tan sólo 2 meses en el programa fue muy duro para mí, y me hizo dudar de todo. ¡Me hizo retroceder varios casilleros! En ese momento, miles de preguntas me vinieron a la mente. ¿No soy lo suficientemente buena para ser una au pair? ¿Debería abandonar mi sueño y volver a Alemania? Me sentía muy culpable por todo. ¡Sentía que no había madurado lo suficiente como para hacer este trabajo! La inseguridad se apoderó de mí.

Pero seguí intentándolo y también luchando. Estoy muy contenta de haberlo hecho, porque aún antes de saberlo, encontré a la mejor familia anfitriona del mundo. Me mudé al norte de Virginia en septiembre y estoy muy feliz por no haber desistido. Honestamente, me enamoré de Virginia y de Washington D.C.

Ahora cuido a Kristian (Kit), un maravilloso niño de 8 años con autismo leve que me ha mostrado cómo la amabilidad y el entusiasmo pueden cambiar el mundo. También cuido a Viktoria (Tori) de 5. Tori se ha convertido en mi compañera, mi hermana menor. No puedo imaginarme la vida sin ella. No sabía que uno pudiera amar tanto a los niños que no son propios. Claro que hay días difíciles con los niños, pero también hay muchos momentos reconfortantes.

 

Lo que más me gusta de mi trabajo es ver cómo los niños se van desarrollando. Tori, por ejemplo, no tenía muchos amigos cuando llegué a su familia. ¡Era muy tímida! Ahora es la reina del patio de juegos. ¡A todos los niños les gusta jugar con ella! Al principio, Kit tenía muchos problemas para leer y escribir. Y ha mejorado muchísimo. Su comportamiento autista aparece muy poco, y sobre todo es un pequeño hombre reflexivo. Estoy sumamente orgullosa de él. Cuando le obsequié un ‘Día especial’ por su cumpleaños —un día en el que pasaríamos tiempo de calidad juntos—, él estaba increíblemente feliz. Me abrazó tanto. Eso hizo que me brotaran las lágrimas. Me siento muy querida, y parte de la familia.

Para ser honesta, mi personalidad se ha desarrollado en gran medida porque he aprendido a amar mi vida y mi trabajo con los niños aquí. Debo admitir que al principio no me impresionaba tanto Virginia. Pero poco a poco empecé a apreciar la belleza del estado. Aquí la primavera y el otoño son especialmente increíbles. Hay mucha naturaleza y no dejo de asombrarme cuando conduzco por las calles que van directo al bosque.

 

También encontré americanos y amigos au pair geniales. Empezamos a reunirnos cada jueves por la noche en mi café favorito, donde nos gusta ir porque es noche de micrófono abierto. Jóvenes artistas pueden actuar allí y es maravilloso ver su progreso a través de los meses. Empecé a encontrar mi camino en Manassas, la ciudad en la que vivo, y ya casi no necesito el navegador. Tener una rutina en verdad cambia las cosas. Un lugar que se convierte en tu hogar. Cuando pasé un tiempo viajando en Denver, Colorado, durante el receso de primavera, sentí un poco de nostalgia. Pero me di cuenta que extrañaba mi hogar en Virginia, no en Alemania. Nunca lo hubiera imaginado.

Viajar por Estados Unidos se ha convertido en uno de mis pasatiempos favoritos. Hasta ahora he visitado 15 estados. Me enamoré de muchos lugares y estoy muy agradecida por la experiencia. Me resulta difícil escoger un lugar preferido, ¡pero San Diego en California y Austin en Texas definitivamente encabezan mi lista! Aunque viajar no siempre es perfecto, hace que tengas una mente abierta para con otras personas y otras culturas.

El tiempo vuela, y es muy triste pensar que el tiempo con mi familia anfitriona está por acabar. Sin embargo, hay una buena noticia: Continuaré mi viaje como au pair en San Francisco, porque extenderé 9 meses con una familia diferente. Estoy segura de que será difícil empezar una vida nueva en otro lugar, ¡pero soy positiva al pensar que ésta fue una gran elección! Espero ansiosa poder generar nuevos recuerdos, conocer gente nueva y crear un gran lazo con mis nuevos niños anfitriones. Desde viajar hasta conocer amigos maravillosos, a sentirme un poco deprimida en el invierno, o estar fascinada por las pequeñas cosas, creo que lo he hecho todo. Y ahora estoy aquí para inspirar a otros, para alentarlos a empezar su propio viaje. ¡Y para decirles que no se rindan!

¡Hola, soy Gianna Liliana de Alemania! Tengo 19 años y estoy feliz de vivir en Manassas, una hermosa y pequeña ciudad al norte de Virginia. Entre mis talentos están ser excesivamente entusiasta y contentarme básicamente con todo, saber de memoria los 50 estados con sus capitales y tener un gran “sentido del humor americano”!