Juntas somos más fuertes

Juntas somos más fuertes

Desafiando las normas culturales y siendo mejores personas.

Corría mayo de 2017, yo era una au pair que vivía en Colorado y una de mis amigas au pair más cercanas se preparaba para volver a casa. Ella trataba de ayudar a sus padres anfitriones a encontrar una nueva au pair que la reemplazara. Un día se acercó y me dijo: “Oye, hay una chica polaca, Ola, mis padres anfitriones han hablado con ella y nos gustaría que tú también converses con ella”. Por supuesto, accedí.

 

Primero hablamos por teléfono y al instante tuve un buen presentimiento sobre ella. Tal como todos nosotros lo hemos experimentado, hacer amigos au pair es muy parecido a una cita rápida: o te gusta esa persona o no te gusta. Pero Ola y yo congeniamos. Ambas estábamos en nuestro año de extensión y nos vinculaba la experiencia (¡y el peso!) que habíamos ganado. Ola pasó su primer año en el estado de New York, y yo la convencí de que pasara su segundo año cerca de mí, en Colorado.

 

Pronto descubrimos que tenemos la misma edad y que ambas crecimos en un campo de Polonia, muy lejos una de otra. Ambas tuvimos que enfrentar el difícil momento de estar lejos de casa durante dos años. El tiempo que pasamos en Estados Unidos nadie vino a visitarnos, y no habíamos visto a nuestras familias o amigos en más de un año. Ola y yo creamos un vínculo de apoyo y comprensión.

 

Una vez, durante el almuerzo, hablamos acerca de cómo algo debía cambiar. Nos dimos cuenta de que debíamos usar ese momento para convertirnos en versiones mejoradas de nosotras mismas. Entonces busqué clases que pudieran prepararme para enseñar inglés de manera profesional. También le dije que necesitaba empezar a hacer ejercicio, pero no estaba tan entusiasmada con la idea porque no me gusta mucho ejercitarme. Salir de tu zona de confort es difícil, pero no tanto cuando lo haces con el apoyo de otra persona. Ola estuvo de acuerdo con mi idea, entonces las dos nos inscribimos en el gimnasio. Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de que Ola comenzara a ir mucho más que yo.

Un día, mientras tomaba café con Ola, ella me contó que alguien en el gimnasio le había pedido que considerara participar de una competencia de culturismo. Al principio nos reímos, pero luego el tema volvió varias veces. Finalmente, ella se preguntó a sí misma “¿por qué no darle una oportunidad?”. Yo le dije: “Todo lo que te haga feliz me hará feliz, y te apoyaré de todas formas”. Ella fue a una cita con su potencial entrenador y decidió tomarlo en serio.

 

Desde ese momento, creamos un verdadero equipo, formamos músculos paso a paso y construimos una fuerte amistad. Fue en ese momento que comenzamos a darnos cuenta de cuán grandes son las diferencias entre Polonia y Estados Unidos. En América era normal animar a alguien, no quejarse del trabajo duro y, en general, apoyar a otra persona y ser feliz por ella. No lo vimos tanto en nuestras casas en Polonia.

 

Nadie a nuestro alrededor quería creer que Ola pudiera tener éxito. La gente se preguntaba por qué lo hacía y si quería probar algo. Las dos sabíamos que no todos eran fanáticos de un deporte como el culturismo, que incluye llevar tu cuerpo y tu mente al límite. El fisicoculturismo es un deporte para personas que son mentalmente fuertes desde el inicio, pero terminan sintiéndose físicamente fuertes también al final.

 

Tener un horario de trabajo de hasta 45 horas semanales, hacerse el tiempo para hacer ejercicio y tratar de tener una vida normal parece algo poco realista. Pero diré que nada es imposible si puedes administrar lo suficientemente bien tu tiempo.

 

La rutina de Ola cambió mucho, especialmente si recordamos sus malos hábitos desde el inicio, cuando conducía a todas partes y comía montones de dulces y bocadillos. El gimnasio era el último lugar al que elegiría ir.

 

La competencia de culturismo se acercaba, y Ola sólo tenía 5 meses para ponerse en forma. Hubo muchas preguntas y dudas, pero ninguna respuesta. No sabíamos si estaba en forma para competir ni cómo reaccionaría su cuerpo a una dieta o suplementos. Pero en lugar de dudar y quejarse, ella tomó la decisión de hacerlo y así comenzó el proceso de preparación.

 

No fue fácil para ella, y los resultados se hicieron visibles muy pronto. Ola no se lo contó a mucha gente, incluidos sus padres. Nosotras también sabíamos que en Polonia este tema puede parecer gracioso, a veces incluso ridículo, pero no esperábamos tal reacción. Resultó ser que mis padres anfitriones la apoyaban más que los suyos… ¡también nuestros amigos y otras familias anfitrionas parecían estar muy entusiasmados! Tal como lo habíamos imaginado, la familia y los amigos polacos se burlaron y no nos apoyaron. En este punto nos dimos cuenta de lo diferentes que son nuestras culturas y cuán diferentes pueden ser las personas cuando se trata de objetivos y desafíos personales.

 

Todo el proceso de preparación llevó casi seis meses. Incluía duros entrenamientos, dieta y tener que enfrentar algunas críticas dolorosas, lo cual nos hizo abrir los ojos respecto de la vida y la cultura. Fue genial ver la forma en que ella hablaba de sus nuevas metas y logros en el gimnasio. Toda la transformación la estaba cambiando, no sólo por fuera, sino también por dentro. La forma en que Ola hablaba sobre el ejercicio y la dieta era tan apasionada y emocional que hizo que me involucrara, y todos ustedes DEBEN saber que soy la enemiga número uno de correr y todas las actividades relacionadas con el gimnasio. Me puse a dieta y fui al gimnasio con ella. Me hizo hacer algunos de sus entrenamientos especiales y me di cuenta de que en realidad me gusta mucho. Me gustó tanto que me sentí culpable cuando me ausenté uno de los días que elegimos para hacer ejercicio juntas. Empecé a apoyar aún más a Ola. Cada día nos animábamos mucho la una a la otra.

Sorprendentemente, el día de la competencia empezó bien. En un momento me estresé más que ella, pero tuve que mantener la calma para proporcionarle buena vibra y energía positiva para que pueda lidiar con el cansancio y las emociones. Le enviaba las actualizaciones a la madre de Ola por WhatsApp, y también a todos nuestros amigos, e incluso a mi familia anfitriona. Había mucha gente animándola y esperando noticias. Eso nos hizo muy felices a las dos.

 

Mientras esperaba verla en el escenario, ¡tuve la oportunidad de conocer a sus amigos del gimnasio! Ellos me presentaron a su entrenador personal, quien inmediatamente me reconoció y supo quién era yo. Hablamos un poco y me dijo que estaba muy orgulloso de ella, de la forma en que trabajó y el esfuerzo que puso. También me dijo que estaba agradecido por estar allí con ella y animarla tanto desde el principio de sus entrenamientos. Me dijo que los amigos como nosotras son raros, y que lo que nosotras tenemos no tiene precio.

 

Después de estar allí más de 14 horas, ¡obtuvimos los resultados! Ella obtuvo trofeos: segundo y tercer puesto en las categorías más importantes, y cuarto en la otra. Yo estaba muy conmovida y orgullosa. Ambas lloramos y bailamos abrazándonos con toda la alegría que teníamos. Decidí organizar una sorpresa para ella, así que junto con otra amiga hicimos algunas decoraciones y pastel para celebrar la victoria. Pude reunir a casi todas las personas más importantes de nuestras vidas para que ayudaran en la celebración.

Aprendí mucho con esta experiencia, pero lo que más me llama la atención es que no importa lo que hagas después en tu vida, y no importa lo que los demás digan para desalentarte, el vínculo entre dos amigos te da fuerza y motivación. Y si alguna vez tienes dudas, tienes a alguien que te ayuda a atravesar los momentos difíciles y te enseña una nueva lección. Ola y yo vivimos nuevas experiencias que sin duda nos hicieron ser más conscientes de las diferencias entre Polonia y Estados Unidos, donde apoyar y respetar la  pasión de los demás es extremadamente importante. Ahora las dos miramos todo sin ser tan críticas, y apreciamos el trabajo duro y la presencia de otras personas en nuestras vidas.

 

Convertirnos en au pairs fue la mejor decisión que pudimos tomar. ¡Nos formó a las dos y creó una amistad maravillosa y única que seguirá creciendo con los años!

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