Una familia para la vida

Una familia para la vida

Las pequeñas cosas que nos unen.

Es posible que te hayas ido de mi vista, pero nunca te irás de mi corazón“ —Winnie the Pooh

Esta es solo una de las citas que describe a la perfección la relación que tengo con mi familia anfitriona. Pero empecemos desde el principio.

Mi aventura au pair empezó el verano de 2016 en Carolina Norte con mis 3 adorables niños anfitriones: Savannah, Emilie y Ella, que tenían 2, 5 y 7 años en ese momento, y por supuesto, mis encantadores padres anfitriones Christine y Brian. Durante los siguientes dos meses nos reunimos en torno al karaoke, a mirar compulsivamente Days of Our Lives, la gimnasia y el chile de Cincinnati.

Una familia para la vida

 

¡Su generoso, loco, divertido y amoroso estilo familiar hizo que fuera muy fácil para mí decir que sí a extender! Así que me quedé con ellos otros 12 meses después de mi primer año. Durante el segundo año nos acercamos todavía más: corrimos 5k juntos, fuimos de vacaciones en familia, filmamos vídeos para mi canal de YouTube y tuvimos una fiesta de despedida antes de que volviera a Alemania.

Dejar atrás mi “Vida americana” probablemente ha sido una de las cosas más difíciles. Me sentía triste y frustrada, pero mis padres anfitriones me tranquilizaron cuando dijeron que siempre tendré un hogar en Carolina del Norte.

De vuelta en Alemania, comencé la universidad en una ciudad nueva, pero en marzo de 2019 usé mi primer descanso para volver a visitar a mi familia anfitriona. Me quedé con ellos unas 3 semanas, conocí a su au pair nueva y pasé mucho tiempo con los niños. Brian me ayudó con las ciencias de la computación, volvimos a todos mis restaurantes favoritos, fuimos a ver un musical, yo simplemente los acompañé en sus actividades diarias. Durante ese tiempo, también tuve un tatuaje de Lake Norman, que representa el área en la que vive mi familia anfitriona.

Fue entonces cuando me di cuenta: nada había cambiado entre mi familia anfitriona y yo.

Cada au pair tiene un lugar especial en el corazón de su familia anfitriona, y más allá de cómo cada uno lo sienta, nunca seremos reemplazados u olvidados. Para mí, Carolina del Norte será siempre mi segundo hogar.

Se acercaba el semestre nuevo y yo tenía que volver, pero antes de que aterrizara en Alemania, ¡mi madre anfitriona ya había reservado un vuelo para que volviera ese verano!

Así que regresé dos días después de mi último examen en julio y pude pasar más de 7 semanas en Carolina del Norte, nadando en el lago, visitando a toda la familia, viajando a Carolina del Sur y haciendo una sesión de fotos familiar.

Una familia para la vida

No podría haber sido más feliz viviendo el sueño americano una vez más con mis americanos favoritos. Llevando a Savannah a clases de natación, comprando en Target, practicando boogie con la tabla con Ella y Emilie en Carolina del Sur, visitando a la sobrina de Christine en la universidad y luego conociendo a la au pair nueva de mi familia.

Esos dos meses pasaron volando y no podría estar más agradecida por los recuerdos. Después de haber pasado casi 3 mese de 2019 en Estados Unidos, continué pensando en oportunidades para regresar, ¡y permíteme decirte que el proyecto “au pair de regreso” ya está en marcha!

Considerándolo todo, estoy muy feliz con la relación que tengo con todos y cada uno de los miembros de mi familia anfitriona, incluso ahora que llevo un año en mi país de origen. Savannah (que ahora tiene 6) es mi pequeña cómplice. Está disponible para cada aventura, ya sean citas en Starbucks, sesiones de fotos o fiestas locas de baile en la sala de estar.

¡Emilie (que ahora tiene 9) es mi sol! Muchos abrazos, historias divertidas de la escuela y sus intentos por enseñarme habilidades nuevas de gimnasia. Ella (que ahora tiene 10) es mi pequeña alma gemela. Podemos hablar horas y horas sobre la vida en general, unicornios o París. ¡Ella siempre se asegura de que todos estemos felices!

Brian siempre me ofrece palabras calmas y racionales cuando las necesito, sea para mi próximo examen o consejos generales. Él escucha el mismo drama una y otra vez y no se queja nunca. Christine ha estado siempre allí para mí, y aunque es una madre atareada y trabajadora, siempre se toma el tiempo para darme consejos o enviarme memes divertidos que encuentra en Facebook.

Definitivamente, esta familia es mi segunda familia, y mi hogar lejos de casa. Y yo no puedo esperar a abrazarlos a todos de nuevo, mirar nuestros programas favoritos juntos, ir a Chick-fil-a de camino a casa después de gimnasia y tener fiestas de karaoke en el sótano.

¡Realmente son las pequeñas cosas las que hacen que nuestra relación sea tan especial!

A line drawing of a gumball machine

¿Listo para la aventura?

Empieza tu solicitud hoy y estarás más cerca de convertirte en au pair en USA. ¡Comienza un nuevo capítulo de tu nueva vida!

Empezar